Mini-Curiosidades, capítulo piloto.

Muchas veces intento escribir una entrada, pero la información que encuentro, aunque sea impresionante y su contenido me guste para publicarla, pienso que no es suficiente. Por ello he pensado crear las entradas de Mini-Curiosidades, en las que publicaré 4 o 5 minientradas en una, conformando un post variopinto y curioso de leer.

Espero que este nuevo tipo de entradas, que intercalaré por supuesto con las de toda la vida, os gusten tanto como me gustan a mi.



Aquí os dejo el capítulo piloto de las Mini-Curiosidades de UnEduEstuvoAquí.

1. Origen de la Capoeira. 

Aunque existen muchas teorías acerca de la invención de este arte marcial, hay uno que me ha gustado mucho. Según ciertos entendidos, esta curiosa lucha fue inventada por esclavos africanos en Sudamérica en los siglos XV y XVI. Se entrenaban en la lucha (para salir victoriosos en caso de rebelión), pero lo camuflaban como un baile. De este modo, los guardias no notaban que estaban practicando cómo amotinarse. Viendo a luchadores de capoeira en acción, te viene a la cabeza más una coreografía que una encarnizada pelea.




2. El yoyó, ¿un juguete o un arma?

Originalmente, el yoyó era mucho más grande y no se usaba precisamente para ver cómo subía y bajaba. Sus inventores fueron los cazadores filipinos en el siglo XVI. Conformado por una cuerda liada en uno de sus extremos a dos discos de madera en bruto, lo lanzaban hacia las patas de sus presas. Si se hacía con la suficiente habilidad, éstas caían al suelo, atrapadas por el yoyó. Una vez así, el trabajo del cazador era pan comido.



3. Tameshigiri, el arte de cortar cadáveres.

Nos trasladamos ahora al antiguo Japón, época de samuráis y afiladas katanas. Y precisamente para probar si las nuevas espadas estaban bien afiladas, había quienes se dedicaban a comprar cadáveres para, después de amarrarlos a un palo y colocarlos en una postura erguida, asestarles todo tipo de estocadas con sus hierros recién templados. Y para que el honor no falte, después devolvían a sus familias los cuerpos destrozados, pero eso sí, se hacían cargo del entierro. Esto se hacía llamar Tameshigiri.


4. El apestoso origen de los ramos de flores en las bodas.

Eso de ducharse a diario es algo relativamente moderno. De hecho, en los siglos XVI y XVII, incluso antes, el baño se consideraba algo impío. Barreños de agua, sólo rellenados una vez para toda una familia, que acababan con teñirse de negro conforme la roña se iba mezclando. Era peor el remedio que la enfermedad. Imagino que por razones de olor, la gente optó por bañarse, pero sólo una o dos veces al año, al empezar el verano. 
Por su parte, las bodas se celebraban ya entrado el verano, así que podéis imaginar el olorcito de la gente. Y de la novia. Curiosamente, optaron por llevar consigo bonitos ramos de flores que "simbolizaban su virginidad y pureza", aunque también disimulaban la peste.



Si te ha gustado, pásate por el post MINI-CURIOSIDADES 1


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