La Operación Fortitude, o el ingenio bélico elevado a la enésima potencia.

Lo que vais a leer hoy es una anécdota que le da la razón a la frase "en la guerra, todo vale". Y no es para menos. Demuestra completamente que en la guerra, el ingenio es un factor muy importante. Y no importa que el ingenio pueda parecer ridículo. Ingenio es, al fin y al cabo.


¡Vamos al lío, que tengo muchas ganas de compartirla por aquí!

Con el nombre de Operación Fortitude (Fortaleza) es como se conoció a una de las mayores mentiras de la Segunda Guerra Mundial. Pero el hecho de que fuera un engaño no hizo que fuera algo malo, ni mucho menos (aunque los nazis no pensarían lo mismo). De hecho, contribuyó enormemente al desarrollo de la guerra, y concretamente, a los sucesos acontecidos el día D, el día del Desembarco de las tropas aliadas en Normandía.

George Patton
Aunque se llevaron a cabo varias operaciones de manera simultánea, vamos a centrarnos en la operación Fortitude Sur, cuyo objetivo era hacer creer a las tropas nazis que el temido Desembarco aliado se daría en Calais, a 250 kilómetros de donde realmente sucedió. También tenía como meta hacer ver a los alemanes que en Normandía, los desembarcos serían meramente accesorios.

Desembarcar en Calais era lo más coherente, porque era la ruta más corta por mar desde Inglaterra y porque era la zona más cercana a la frontera alemana.

Parte de esta operación de desinformación, que es como se llama a este tipo de estrategias, era aparentar que George Patton, un general aliado bastante temido entre los nazis, estaba al mando del ficticio "I Grupo de Ejércitos de los Estados Unidos", y que estaba preparado para partir desde el sur de Inglaterra.

En Inglaterra, mientras tanto, como se esperaba la llegada de avalanchas de espías nazis, se crearon centros dedicados a la difusión de informaciones falsas. Ante esto, los alemanes se preparaban para defender Calais.

Supuestas insignias del Ejército Fantasma

Y lo que más me gusta de todo esto viene ahora. Los aliados apostaron un completo ejército de tanques, buques de guerra y cargueros "preparado para partir hacia Calais". La gracia de este ejército es que era estaba fabricado de goma y madera. Impresionante argucia, ¿no?, comparable a los perros-bomba antitanques, de los que hablo en esta entrada.



Los pilotos de la Luftwaffe, al sobrevolar la zona, pudieron fotografiar este tremendo ejército hinchable, creyendo que eran un ejército totalmente real. Imagino sus caras de descomposición ante sus "terribles" enemigos.

Además, varios mensaje de radio falsos eran emitidos cerca de Calais, por lo que gran parte de las fuerzas alemanas (en torno a 150.000 unidades) se tuvieron que concentrar a 250 kilómetros del verdadero Desembarco, en Normandía. Si hubieran sabido que aquel ejército se podía vencer con una aguja...


Espero que hayáis aprendido algo nuevo. Un saludo,



EduPE.